Portada del sitio - Opinión - Réplicas del Terremoto

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Chile tiene una gran experiencia en desastres naturales. Erupciones de volcanes, aludes de barro y nieve, inundación, maremotos y terremotos. Cada tragedia señaló una práctica preventiva y una de acción inmediata. Para ello fue creada la ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior), tras el terremoto de Valdivia de 1960. En 1974 se decretó la dependencia al ministerio referido con oficinas regionales, provinciales y comunales en todo el territorio chileno. Un organismo estatal de gran importancia y rango a la hora de intervenir.

También se cuenta con Bomberos Voluntarios, de una extraordinaria capacidad técnica, dotada de la más alta tecnología y modernidad en su estructura. Estas son Sociedades Anónimas sin fines de lucro y realizan su labor absolutamente gratis. Son únicos en el mundo ya que no existe injerencia estatal en sus acciones y cuentan –incluso- con una Escuela de Bomberos desde donde egresan técnicamente aptos los voluntarios.

Como si fuera poco, existe una gran red de organizaciones sociales vinculadas entre sí y con sus respectivos municipios. En épocas de Pinochet, la mayoría de las esposas de los militares en el poder, revestían en el “voluntariado”, como lo llamaba enfáticamente el dictador.

Este reciente terremoto deja un saldo trágico en sí mismo. Las imágenes que llegan por Internet y la tevé son elocuentes. Las mismas imágenes proponen dos o tres lecturas nuevas de un significado más político. A primera hora sólo era el terremoto, como efecto natural, seguido de las consecuencias. Una lógica terrible, pero ampliamente conocida por los chilenos. Se sabía que el número de fallecidos iría en aumento a medida que avanzaran la horas y las posibilidades de comprender el grado de destrucción. Luego vendrían los hombres y mujeres buscándose entre sí para saber la suerte que habían corrido sus familiares a y amigos. Internet logró consolidarse como una gran herramienta de comunicaciones. Más tarde vino la desesperación de aquellos que llevaban días sin alimento, abrigo y agua. Extrañamente se tardaba en las medidas de auxilio.

Perdíamos de vista la experiencia que nos señalaba que ante una emergencia, hay sólo un lado y aquel lado es el de las víctimas. Eso es lo primario, lo básico, en Chile y en cualquier sitio del planeta.

Los balbuceos del gobierno para poner en funcionamiento ágilmente y de manera eficaz todos los dispositivos con que se cuenta, crearon más desesperación. Vía Internet, muchos pedían auxilio a la red informática.

Denunciaban ausencia de ayuda, necesidades básicas como el agua y temor por los inciertos frente a un posible maremoto. La presidenta cometió el error de desmentir un tsunami y lamentablemente aquello sucedió en algunos sitios. Cuentan algunos periodistas amigos que en un pueblo sureño, un jefe de policía desobedeció y llevó a un sitio en altura a los lugareños, que se salvaron del oleaje.

Pero no todo era tragedia. El electo presidente Sebastián Piñera, aparecía anticipadamente frente a la prensa indicando que pronto usaría el 2% del presupuesto nacional para la reconstrucción del país. Difícilmente se dudará en aprobar esta medida que favorecerá –según mi desconfianza experimentada- a las empresas que han sostenido el “modelo” neoliberal en Chile bajo las recetas de los Chicago Boy´s.

Tanto Piñera como Bachelet, aparecieron en el mismo rango frente a las cámaras de tevé. El gobierno no debió permitir esta ambigüedad y debió tomar el control absoluto de la situación. Piñera aprovechó de actuar como primer mandatario e insinuar el Toque de Queda, como medida asfixiante.

El rédito consiste en “preparar” el ánimo para futuras intervenciones de “mano dura”. Ya sabemos como actúan en la preparación del terreno aquellos que necesitan de un aval popular a tal “mano”.

Las medidas ausentes han sido, no usar a las FFAA (que se llevan el presupuesto más importante de las riquezas del cobre), como elementos de ayuda, al menos de forma inmediata y con iniciativa. Ellos cuentan con material suficiente para este cometido y personal de sobra. Activar a la policía para entregar alimentos y suministros de la capacidad instalada (Léase supermercados de gran superficie, distribuidoras, etc.). Sólo Carabineros tiene la posibilidad de una presencia territorial en todo el país por aire, tierra y aguas. Pinochet sabía esto y se apresuró en involucrarlos en el golpe de estado en 1973 y pasarlos a depender como una rama más de las FFAA y de “orden” como rezaba el decreto.

Distribución de agua en forma inmediata vía aérea. Esto hubiera evitado los primeros saqueos en las zonas más afectadas. Saqueos que luego recorrerían la pantalla del mundo como un efecto no deseado, pero que se inician por la desesperación y continúan con el pillaje preanunciado.

La militarización de las zonas, entonces, hubiera sido sólo para resolver la ayuda primaria y no como sucedió finalmente, para reprimir los desbordes.

Al día martes, cuatro y medio días pasados el terremoto, aún llegan pedidos de atención en zonas del país. La Comuna de Dichato postea en internet un aviso de su Intendente, pidiendo agua de manera urgente.

Otros avisos similares llegan de comunidades Mapuches.

El mundo se revuelve por la net, aunque todavía no vino lo peor. Para Piñera, la asunción en medio del desastre le permitirá usar a éste como “cortina de humo” a los intereses vertidos con anticipación.

Su pretensión de devolver la minería del cobre en un 40% a manos privadas, bajo la excusa de una necesidad imperiosa de “modernidad” en la explotación, acercaría –permítanme decirlo- a la explotación vandálica de las viejas empresas norteamericanas que en 1970 fueron echadas del territorio nacional por Salvador Allende.

Ni que decir de los despidos masivos en las empresas que podrán anotarse como “quebradas” por el desastre natural. O la gran ausencia de empleos tras el terremoto. Sólo deben imaginarse la gran cantidad de trabajadores rurales sin contrato, los “cuentapropistas”, los trabajadores independientes y el gran mercado ambulante de Chile que se quedará en franca agonía y sin ingresos.

El 2% de Presupuesto Nacional que Piñera promete “usar” para “reconstruir” el país, evidentemente irá a parar a las manos de las empresas auspiciadoras de la campaña política de una derecha económica que vuelve a la ofensiva en Latinoamérica. Seguramente las mismas empresas que construyeron recientemente lo que recientemente se cayó por mala edificación o ahorro de recursos en materiales. *(las construcciones de mediados de los años 40 al 70 siguen intactas tras varios terremotos).

¿Estará negociando este paquete del 2% la Concertación a favor de sus aliados empresarios, hoy alejados de la “vaca atada” del Estado?. Incógnita. Hasta la cadena CNN confirma al aire que recién se ve aparecer “lentamente” la ayuda básica desde el gobierno. Se preguntan ellos mismos, cual es la razón de esta tardanza. Es la otra tragedia.

Nuestros familiares y amigos nos piden alimentos de manera urgente. Todo lo que se está comercializando en las zonas menos afectadas es racionado.

Evidentemente, a casi 5 días del desastre, con más de 800 fallecidos, y cientos de réplicas a diario, sólo sabemos que el sartén está bien tomado por el mango, del otro lado, los demás parecen estar fritos.

CHECHE (Sergio López Castillo) cheche@argentina.com

Cheche es un artista, dibujante e historietista y militante social chileno que desde hace muchos años vive en la ciudad de Rosario, en la cual ha formado parte de diversos grupos que han marcado a fuego la cultura rosarina. Más información aquí.