El otoño se acentúa en Rosario con tardecitas más largas y noches más frías. Y el barrio Pichincha, antiguo rejunte de marineros e inmigrantes, lleno de vida de arrabal con pensiones y prostíbulos pululantes por toda la zona, perdió el hechizo de entonces y hoy se abre a la ciudad como uno de los barrios privilegiados, con lujosos bares y grandes comedores, tanto como importadoras de autos carísimos, escuelas selectas y, en este caso Fundaciones privadas que afianzan el poderío de los “señores” de la ciudad.
La Fundación Italia, situada en el corazón del barrio viejo, inauguró el espacio que llamó “La Argentina de Hoy y la Argentina predecible, en el año del Bicentenario “, en un auditorio abierto para 200 personas. Entre las que se encontraban sectores de la Bolsa de Comercio de la ciudad (donde Duhalde a la mañana ya había realizado una conferencia de prensa), junto a la derecha del partido Justicialista (encarnados en la dupla de los ex funcionarios devenidos a candidatos, Norberto Nicotra y Ángel Baltuzi) y se pagaban 250 pesos por asiento. Con esta presentación la Fundación intenta “Reflexionar sin prejuicios ideológicos, convocando a intelectuales de reconocida trayectoria que contribuyan a la comprensión de la Argentina de hoy desde diferentes miradas”. Y Duhalde estuvo invitado por haber “ocupado casi todos los cargos electivos de su país”, haber sido docente y publicado libros como “La revolución productiva, Los políticos y las drogas; Hacia un mundo sin drogas; Política, familia, sociedad y drogas”. Todo lo cual, para muchos de los que participaron del escrache, no deja de ser una desvergonzada paradoja.
“Estamos repudiando a este asesino de Duhalde, responsable intelectual de la masacre de Avellaneda, con dos compañeros muertos y más de cien heridos. Lo vinimos a repudiar porque ya sabemos cómo gobierna y no queremos más masacres en toda la argentina. Lo mínimo que se merece este personaje es este repudio. Un candidato no puede venir de campaña rodeado de policías antimotines. Todo el mundo sabe quién es, y se merece esto, este repudio”, nos dijo con toda la bronca posible, Guillermo Pekerman, vocero del Frente Popular Darío Santillán uno de los organizadores del escrache.
A la par, Noelia Figueroa, también integrante del Frente, agregó lo que significa la figura de Duhalde para una organización que lleva por nombre el de uno de los asesinados en el Puente Pueyrredón, “para nosotros sintetiza lo peor de la historia de los últimos años en el país, porque no sólo mató a gente en democracia, a nuestros compañeros, a los que venimos a reivindicar y a exigir justicia por ellos. No sólo fue vicepresidente de Menem, sino que está diciendo, en el año en que la justicia por fin está avanzando sobre los genocidas, está prometiendo un gobierno que contenga a esos genocidas, prometiendo que él va a gobernar para los que quieran a Videla. Y todo esto no puede estar en el marco de un foro por el Bicentenario, no se puede comparar la gesta revolucionaria de mayo con uno de los peores asesinos de los últimos años. Por eso hoy estamos acá, para que no se olvide que donde vaya lo vamos a buscar”.
Darío Santillán y Maximiliano Kosteky eran militantes de la organización de trabajadores desocupados Aníbal Verón. El 26 de Junio de 2002, junto a miles de desocupados, marcharon al puente Pueyrredón exigiendo trabajo digno para todo el pueblo entre otras consignas. La policía y la Gendarmería del entonces presidente Eduardo Duhalde en un operativo cerrojo, encerró a los manifestantes e inició una cacería que se conocería como “Masacre de Avellaneda” y que dejaría el trágico saldo de cientos de heridos junto a los cadáveres de los militantes. Todo había sido cuidadosamente planificado desde la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que garantizó, incluso antes de que el ataque concluyera, que medios como TN y Clarín salieran a decir que había sido una pelea entre piqueteros. Se necesitó del valor de miles de personas y algunos fotógrafos para que 24 horas después Página 12 publicara las primeras fotos y Clarín se viera forzado a mostrar lo que sabía desde el primer momento: a Darío y Maxi lo había asesinado a sangre fría la policía de Duhalde. Estos hechos apuraron la salida del entonces presidente quien aseguró la continuidad de su política apoyando la candidatura de Néstor Kirchner quien gobernaría prácticamente con el mismo gabinete de ministros que su padrino político.
Luego de repetidos reclamos por justicia y de un acampe que duró meses los familiares y compañeros de los militantes asesinados vieron finalmente condenados a los autores materiales de la masacre. El presidente Kirchner se comprometió entonces a avanzar sobre los juicios a los autores intelectuales de estos asesinatos pero la justicia nunca logró llegar hasta ellos.
Desde tiempo atrás y a lo largo de todo el país miles de argentinos vienen repudiando el paso de Eduardo Duhalde por sus pueblos y ciudades, exigiendo en cada escrache justicia por los militantes caídos, realizando murales alusivos y cantando consignas que los identifican. Y en cada rincón el nombre de Duhalde se une al de los asesinos de la democracia de cada lugar. El jueves se escuchó corear a los manifestantes “ole, ole, ola la cárcel para Duhalde, el Lole (Reutemann) y Solá”.
Uno de los hechos más destacable de estas jornadas, es que de un lado de la valla policial concentraron grupos de personas que en ningún momento exteriorizaron algo más que la bronca por la falta de justicia, nunca violentaron la situación y se fueron de la misma pacífica manera que llegaron. En Rosario, Del otro lado quedaban los “señores” de la ciudad hablando de democracia y Bicentenario con quienes reivindican intereses mucho más mezquinos que la gesta de la independencia y quieren “gobernar para los que quieran a Videla”.
Entre las organizaciones que convocaron a este repudio figuran el Frente Popular Darío Santillán, Socialismo Libertario, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Rosario, el Grupo Independiente Rosarino Organizado Solidariamente (Giros), Arte por Libertad y el Bodegón Cultural Casa de Pocho.
Equipo de Comunicación CTA Regional Rosario