Podrían parecer exageradas estas comparaciones pero si damos una breve vuelta por el mundo veremos que este pensamiento tiene su correlato con otros que, con variantes, manifiestan su odio clasista y xenófobo como diríamos algunos de nosotros o como dirian otros un rayano gorilismo. Le Pen en Francia, la Liga del Norte en Italia, los neo franquistas en España, la derecha republicana en EE.UU. y más cerca en la hermana República de Bolivia donde los señores de la tierra no se bancan a un presidente indio, son sólo algunos ejemplos. ¿Sanz y sus aliados en el Congreso de la Nación, también? El pensamiento conservador está vivito y coleando, acá, en América Latina y en la vieja Europa. Tanto, en Grecia y España los gobiernos “progresistas” imponen planes de ajuste contra el pueblo trabajador como lo hicieron aquí en la década del 90 los neoliberales con los resultados ya sabidos de hambre, marginalidad y desocupación. Por estos pagos, entonces, no es casual que sus epígonos locales, conservadores y progresistas, traten de formar una coalición política.¿podrán lograrlo? Y si es así: ¿Cuales son las soluciones que proponen a nuestros problemas? ¿Garrote a los marginados y desocupados? y ¿ajuste a los trabajadores? Lo que dijo Sánz en voz alta es lo que piensan (pensaron siempre) de los pobres, de los necesitados, de los jóvenes desocupados. Estas afirmaciones nos deben poner en estado de alerta. A los trabajadores, a los movimientos sociales, a los demócratas consecuentes, al pueblo argentino. Hay indicios suficientes como para ver que el intento de restauración conservadora en nuestro país es ya un hecho innegable. Hacer oídos sordos, mirar para otro lado, subestimar estos dichos pueden ser actitudes que permitan allanarles el camino para que establezcan sus políticas reaccionarias. Debemos asumir la responsabilidad de cerrarles, por todos lados, el camino a este discurso con la más amplia unidad popular antes de que sea tarde. La movilización popular es el camino y la lucha por exigir más derechos sociales que beneficien a las mayorías populares es la tarea de hoy, que debemos tomar en nuestras manos. Ya tenemos suficiente experiencia acumulada, muchos golpes sobre el lomo como para permitir que quieran traccionar la rueda de la historia hacia atrás y empujarnos al abismo.
*Claudio Ciani es Secretario de Relaciones Institucionales de la CTA Regional Rosario