Desde el gremio de Luz y Fuerza plantearon que el mayor accionista de la usina quiere que el Estado nacional se quede con la central térmica.
Hace dos semanas, los 55 trabajadores de la usina comenzaron un plan de lucha, que incluyó el quite de colaboraciones y horas extra, en reclamo del pago del sueldo completo de abril y de un aumento salarial del 20 por ciento.
La torta accionaria de la empresa está compartida entre Taselli, la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (20 por ciento), y los trabajadores (10 por ciento), por el régimen de propiedad participada. El jueves se anunció que el salario de abril había sido depositado. Tras haber cumplido ese paso, la medida de fuerza parecía que se iba a levantar, pero después de revisar el importe depositado en el gremio detectaron que faltaba el pago de horas extras y bonificaciones. Mañana se realizará una reunión en Buenos Aires para continuar con las negociaciones por el aumento de sueldo del 20 por ciento que reclama el gremio.
No es la primera vez que Taselli intenta desprenderse de la usina o buscar socios en el propio Estado. Ya lo intentó con el propio gobierno provincial, donde no hubo interés en quedarse con una usina cuya infraestructura está deteriorada y genera sólo 150 megavatios. Una de las ideas de este empresario era llevar la capacidad de la central térmica a 500 megavatios, con financiamiento del propio Estado provincial. Pero la propuesta no convenció en lo más mínimo a las autoridades. Ahora buscará un salvavidas del gobierno nacional, que –según había deslizado el propio De Vido– tenía un viejo plan para reactivar la usina, algo que nunca se concretó.
Pero los antecedentes de Taselli no son lo que se dice ‘una pinturita’. En abril pasado, la Cámara Federal porteña revocó el sobreseimiento que había beneficiado al secretario de Energía Daniel Cameron y a Taselli en la causa por la privatización de las minas de Río Turbio, de Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF), y ordenó que ambos sean investigados más a fondo. En el plano local, hace dos años la Corte Suprema de Santa Fe ordenó a la usina a pagar a la Municipalidad una deuda de 15 millones de pesos por negarse a pagar una tasa de contribución incluida en las facturas de gas.
Más frentes abiertos. Taselli no sólo tiene problemas en Sorrento. La fábrica de tractores Agrinar, ubicada en Granadero Baigorria, suspendió a más de un centenar de trabajadores. El personal está cobrando desde hace unos meses 600 pesos de Repro. Otra de las empresas que posee es Petroquímica Capitán Bermúdez, donde pretende hacer un muelle para operar con containers.
Con dinero, pero en la calle
El conflicto en la ex Nestlé, ubicada en Firmat, finalizó con la firma de un acuerdo de desvinculación de 15 operarios de la planta que acordaron con la firma el cobro de una especie de doble indemnización y el reintegro de tres empleados que se encontraban en el grupo de los 18 que habían recibido hace un mes y medio telegramas de despido.
Antes de que estallara el conflicto en la firma láctea Dairy Partners America Manufacturing Argentina (DPA, alianza entre Nestlé y Fonterra) la empresa había otorgado 20 retiros voluntarios. Con este acuerdo, que se firmó en el ámbito de la cartera laboral, se aleja el fantasma del posible cierre de la planta, aunque el ajuste de la fábrica incluyó la desvinculación de un tercio de sus empleados. El propio intendente de Firmat, Carlos Torres, había planteado que si la ex Nestlé bajaba la persiana iba a provocar un golpe muy duro a la región, ya que casi un centenar de pequeños establecimientos son proveedores de la fábrica.
Fuente: Crítica Digital