Su historia de una u otra forma refleja la situación de los trabajadores con sus reclamos, sus organizaciones, sus conflictos, como así también de su interacción con los sectores dominantes. El peso del movimiento obrero sobre la evolución socio-política y económica de la Argentina ha originado numerosas polémicas, análisis y discusiones. Para algunos como factor de desestabilización y crisis social, para otros, como gestora de un futuro mejor; o base del autoritarismo fascistoide o bien combativa y latentemente revolucionaria; y también una clase consciente y madura o poco desarrollada y aburguesada; estas son todas interpretaciones parciales del pasado social argentino. Hacia 1870, comenzó a organizarse en sindicatos y mutuales, siendo los primeros los tipógrafos, ebanistas, carpinteros y obreros de la construcción. En defensa de sus intereses económicos y políticos fue creando desde las primeras organizaciones obreras como mutuales de ayuda, cooperativas, sindicatos, comisiones internas, cuerpos de delegados, coordinadoras interfabriles, centrales sindicales. En otros momentos recurrió a la acción directa como piquetes, huelgas, movilizaciones, cortes de rutas, paros activos con grandes movilizaciones, tomas de fábricas con o sin control obrero de la producción, trabajos a desgano, a reglamento, sabotajes, boicot, label, se apelo a los fondos de huelgas, solidaridades expresadas de muy diversas maneras. Y en la intensidad de las luchas se llego a los motines, enfrentamientos cuerpo a cuerpo con las fuerzas represivas, alzamientos populares como los Rosariazos y el Cordobazo. En ese largo camino practico la democracia directa, que hoy se expresa en cada asamblea de sección, de cada fábrica, de cada sindicato, en todos los conflictos. En su origen se difundieron en su seno corrientes ideológicas como el anarquismo, marxismo, socialismo. Y desde esa época, se conocieron producciones de diarios, revistas, como la creación de escuelas, bibliotecas y otras expresiones de cultura popular. Así se publicaron Demoliano, Ni Dios Ni Patrón, El Obrero Panadero, El Perseguido, El Oprimido, 1 de Mayo, La Libera Parola, El Artesano. Los motivos de sus protestas fueron y son múltiples: aumentos de salarios, mejores condiciones de trabajo, duración de las jornadas laborales, reconocimientos de las organizaciones obreras, por el derecho de huelga, contra la desocupación, los ritmos de trabajo, represiones. Y a los reclamos, la clase dominante respondió con leyes como la Ley de Residencia (ley 4144), en 1902 y la la Ley de Defensa Social (ley 7029) en 1910. Todas las variantes de resistencia, son ejemplos claros como los trabajadores en distintos momentos de su historia no aceptaron pasivamente la dominación de las clases dominantes. Por eso es que resaltamos como validos todos los métodos que utilizo la clase obrera en la lucha para enfrentar los planes políticos, económicos y represivos de las clases dominantes. Los trabajadores argentinos protagonizaron históricas huelgas, ya sea por sus demandas, por su duración, por las repercusiones políticas, por la participación, por sus características, por sus métodos, y se han dado de muy variadas formas, violentas, pacificas, con o sin movilizaciones, con alzamientos populares que culminaron en tomas de barrios y ciudades, con enfrentamientos con las fuerzas represivas. Largos años de lucha se dieron por la jornada de ocho horas, reclamo que dio lugar al surgimiento de la fecha emblemática de la clase obrera como lo es el 1º de Mayo. Y en esta disputa encontramos uno de los mayores ejemplos de organización, constancia, persistencia, y voluntad de vencer del proletariado. La clase obrera argentina tiene el privilegio de integrar la lista de los países que desde aquel primer primero de mayo, el de 1890, hasta la actualidad nunca dejo de conmemorar esa fecha. Y ese primer día se lo hizo con cuatro actos y movilizaciones en Buenos Aires, Rosario, Chivilcoy y Bahía Blanca. Y así podemos hacer una larga lista de gestas proletarias. En 1857 se crea en Buenos Aires la primera organización obrera del país, la Sociedad Tipográfica Bonaerense. El primer periódico obrero de América Latina apareció en 1883: El Artesano, dirigido por el Bartolomé Victory y Suárez, un socialista utópico catalán, que al año siguiente publicará "El Comunismo", de Esteban Cabet, primer libro socialista/comunista publicado en América Latina. La huelga en Refinería, en 1901, en Rosario, cobrándose la represión la primera victima, Cosme Budaslavich. Y las obreras tienen un lugar bien ganado en esta historia, desde las primeras huelgas y luego en 1896/1897, Virginia Bolten, María Calvia y Teresa Marchisio, publicaron La Voz de la Mujer, el primer periódico de tendencia anarcofeminista de la Argentina, cuyo lema era "Ni Dios, ni patrón, ni marido", hasta la actualidad siempre han estado en cada lucha y movilización. En nuestro país, el ejercicio de la democracia directa u obrera se dio en distintos periodos: en los comienzos del movimiento obrero en Argentina, en las décadas del 20 y 30, durante el primer y segundo gobierno de Perón, en las Comisiones Internas, en los años 60 y 70, y los Cortes de Ruta, en los 90. Otra de las formas de lucha han sido las tomas de fábricas con o sin gestión obrera de la producción. Ya hemos avanzado en lo que significan las luchas al interior de las empresas, las disputas entre los cuerpos de delegados y las patronales, y la experiencia para quienes llevaron adelante las tomas con gestión y control obrero de la producción. A partir de la segunda mitad de la década de 1950, comienzan a producirse numerosas ocupaciones por lugar de trabajo y en menor medida, por rama de actividad, que constituyen luchas económicas en reclamo de salarios adeudados, de reincorporación de obreros despedidos, en defensa de la fuente de trabajo, etc. En momentos en que la CGT pone en marcha su plan de lucha, la ocupación es, junto a la huelga y la movilización callejera uno de los medios más utilizado por la clase obrera en su lucha económica. Sin embargo, la ocupación de fábricas en forma masiva y a nivel nacional, con una dirección centralizada y con un mismo programa, constituye un hecho cualitativamente distinta A diferencia de la huelga general nacional y la huelga general con movilización (que constituyen formas de lucha con una larga tradición y arraigo en el movimiento obrero), la ocupación masiva de fábricas recién será utilizada como medio de lucha política en mayo/junio de 1964”. En el país, uno de los primeros antecedentes de gestión obrera de la producción se dio 1951 con las fábricas textiles Royaltex, Produtex y Medias París, que llegaron a comercializar sus productos en Uruguay. Posteriormente se concreto la ocupación sin control obrero de la producción del Frigorífico Lisandro de la Torre en enero de 1959, ante el intento de su privatización. Llegaron luego las mencionadas 11.000 fábricas ocupadas en 1964, las tomas en Córdoba de las grandes fabricas automotrices en los años 60 y 70, como en Villa Constitución de la planta de Acindar. En esa época, la de mayor importancia fue la toma de fábrica con gestión obrera de la producción en PASA Petroquímica de San Lorenzo (Pcia. de Santa Fe), durante un mes. El movimiento obrero a elaborado Programas fijando posiciones tanto en lo político, económico y social, aportando soluciones a los problemas de los trabajadores y de la sociedad. Muchos de ellos fueron verdaderas proclamas revolucionarias. Como ya hemos planteado en nuestro país los más conocidos han sido el Manifiesto del 1º de Mayo de 1890, los Programas de La Falda y Huerta Grande, el del 1º de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos, varios de las décadas del 60 y 70, como los de la Coordinadoras de Gremios en Lucha de 1975. Y que paso cuando no lucho, cuando no impulso todas esas formas de lucha que hemos enumerado. Las consecuencias fueron desde la perdida de los derechos conquistados hasta el exterminio y sometidos a la superexplotación y a la degradación física. El último ejemplo es lo sucedido desde 1976 en el país donde los trabajadores fueron brutalmente reprimidos, y luego durante varios gobiernos democráticos se perdieron gran parte de los derechos laborales, caída de los salarios, la desocupación llego a cifras nunca vistas y la degradación física y moral aumento considerablemente. A partir de 1955, el proletariado protagonizo acontecimientos de entrega total, de gran creatividad, sumando al pueblo a la lucha. Desde esa época, la clase obrera vivió el periodo más rico en experiencias de su historia, con acciones en la legalidad y la clandestinidad, con derrotas y triunfos, etc. Enriqueció las vivencias de varias décadas anteriores, como los cuerpos de delegados, comisiones internas, el accionar de los sindicatos, el ejercicio de la democracia directa, tomas de fábricas, organización de huelgas, paros activos, movilizaciones. Se produjo un puente histórico entre generaciones con hábitos distintos, y la síntesis de ese proceso llevo a nuevos intentos, y así se sucedieron acontecimientos algunos rescatables y otros no. Vale la pena mencionar entre otros el origen de la Resistencia en las fabricas y barrios obreros luego del golpe de 1955, la elaboración de los Programas de La Falda y Huerta Grande, las importantes huelgas y conflictos durante el gobierno de Frondizi que dieron origen al represivo Plan Conintes, el Plan de Lucha de la CGT entre mayo de 1963 y julio de 1965, que incluyo la ocupación simultáneamente de miles de fábricas en una jornada, se produjo el crecimiento y el poder de la burocracia sindical, luego el apoyo de importantes gremialistas al golpe militar de Onganía en 1966, el Plan de Lucha del 67 y su posterior derrota, el surgimiento de la “CGT de los Argentinos” con su Programa del 1º de Mayo de 1968, el protagonismo en el Cordobazo y el II Rosariazo, las puebladas en Villa Ocampo (Sta. Fe), Gral. Roca, Casilda, Malargue, pasando por el surgimiento de las Ligas Agrarias, la huelga en El Chocón, las posiciones antidictatoriales del amplios sectores del sindicalismo, el nacimiento de los gremios clasistas, las experiencias de los gremios de la Zona Norte del Gran Rosario, con el surgimiento de la INTER Sindical de San Lorenzo, la gestión obrera de la producción durante un mes en el complejo petroquímico más importante de Latinoamérica, en PASA Petroquímica, las luchas del SITRAC-SITRAM, el accionar de los gremios combativos de Córdoba, como Luz y Fuerza y SMATA, el Villazo del 74, la CGT clasista de Salta, el poder creciente de las comisiones internas, las tomas de fabrica con control obrero de la producción, hasta el pico máximo de movilización y organización en junio-julio de 1975 con las marchas por todo el país contra el Plan Rodrigo, la primer Huelga General contra un gobierno peronista junto al surgimiento de las Coordinadoras de Gremios en Lucha, que derrotaron en lo económico el Plan de Rodrigo e Isabelita y en lo político el proyecto de López Rega y la derecha peronista. De esa manera, el choque entre los intereses de la burguesía y la clase obrera, se fueron dando con distintos tonos, variadas formas de enfrentarse, desde disputas abiertas hasta negociaciones, acuerdos, rupturas, movilizaciones, traiciones, consensos pasivos, insurrecciones populares, puebladas, congelamientos salariales, distribución populista, pacto social, paritarias acordadas, otras no homologadas, planes represivos, movilizaciones militares de los trabajadores, leyes antiobreras, paros “materos” y paros activos, planes represivos, cárcel, asesinato y desapariciones de cientos de activistas obreros, etc Remarcamos que desde el golpe del 55 hasta el 24 de marzo de 1976, el proletariado experimento:
*.- Tomas de fabricas, con o sin control obrero, con o sin tomas de rehenes,
*.- La lucha contra la nacionalización del Frigorífico Lisandro de la Torre, que trajo desde la toma del establecimiento, el enfrentamiento con las fuerzas represivas de los obreros de la carne y que contaron con el apoyo de todos los habitantes del barrio, tranformandose en una batalla durante varias jornadas.
*.-El Plan de Lucha de la CGT entre 63-65, con sus cuatro etapas.
*.-La elaboración de programas obreros como los de La Falda, Huerta Grande, el del 1º de Mayo de 1968 de la CGTA, el programa conjunto del MUCS y las 62 Organizaciones, llamada “Declaración de Principios”, en 1959.
*.-Las luchas de los obreros de la FOTIA en Tucumán,
*.- Pasar de los llamados paros “domingueros o materos” a los paros activos con grandes movilizaciones y abandonos de tareas desde media mañana, como en el Cordobazo de mayo del 69 o el Segundo Rosariazo de septiembre de ese año o el Viborazo de marzo de 1971 en Córdoba, que se convirtieron en verdaderos alzamientos populares, en los cuales las columnas obreras fueron preparadas para enfrentar la represión.
*.-El conflicto del Chocón, durante diciembre de 1969 y enero y febrero de 1970, donde los obreros desbordaron la conducción sindical, se organizaron junto a sus familias, dieron paso a un contra poder en el área del conflicto, todo realizado practicando cotidianamente la democracia de base
*.- Acción directa en las calles: los conflictos traspasaron los alambrados de las fábricas, las paredes de los sindicatos y las oficinas de negociaciones, y ganaron la calle, donde confluyeron los obreros de varias ramas, a los que se sumaron los estudiantes y otros sectores afectados por los planes económicos y políticos.
*.- La experiencia de los gremios de la Zona Norte del Gran Rosario y la conformación de la Intersindical de San Lorenzo entre 1969 y 1973, y posteriormente la Coordinadora de gremios en Lucha en junio-julio de 1975.
*.- Surgimiento de los gremios clasistas en Rosario, Córdoba, La Plata
*.- El Villazo de 1974
*.- El accionar de los gremios combativos de Córdoba, como Luz y Fuerza, SMATA, SITRAC-SITRAM.
*.- La creación de la CGTA y de su periódico.
*.- La CGT clasista de Salta
*.- “Indisciplina” al interior de las fabricas con disputas entre el trabajo y el capital, ya sea por cuestionamientos a la organización de la producción, mejores condiciones de trabajo, y aumentos salariales.
*.- El surgimiento de una camada de obreros y dirigentes que se expresaron en los sindicatos combativos y clasistas de los años 60 y 70, ya sea desde el nucleamiento de la CGT de los Argentinos hasta sindicalistas como los petroquímicos del SOEPU de San Lorenzo, el SITRAM-SITRAC, la UOM de Villa Constitución, pasando por Luz y Fuerza de Tosco y los obreros de la UOCRA del Chocón. Fueron dirigentes clasistas, combativos, honestos, democráticos. Tuvieron características particulares y comunes, como era ir a trabajar todos los días, no cobraban salarios por su actividad gremial, apelando a la democracia directa, respetando la decisión de las asambleas, en las que la deliberación, decisión y ejecución quedaba en manos de las bases.
*.- La práctica de la Democracia Directa:
*.- Masivas movilizaciones en junio-julio de 1975 contra el Plan Rodrigo y el decreto de Isabelita no homologando lo conseguido en paritarias, y el surgimiento de las Coordinadoras de Gremios en Lucha, derrotando al plan del ejecutivo y logrando las renuncias de López Rega y Celestino Rodrigo.
Y desde 1983, supo resistir los embates de los planes antiobreros, que atacaban las conquistas históricas, la desocupación y cierres de fábricas. Y lo hizo con nuevas formas de lucha, y nuevamente se unieron viejos y nuevas camadas de luchadores.
Por eso es valido y necesaria la difusión de lo protagonizado por los trabajadores, que de eso se hable, se discuta y se sepa.
LEONIDAS F. CERUTI HISTORIADOR