Portada del sitio - Documentos - Nuestra Historia - La inmigración vasca en la Argentina

Otros artículos en la sección

Buscar

Por Leónidas Ceruti, historiador - Argentina es el país del mundo que mayor cantidad de inmigrantes vascos ha recibido. Llegaron a la Argentina con la primera fundación y siguieron llegando hasta entrado el siglo XX; los vascos forjaron su destino en la tierra trabajando como pastores o tamberos. La comunidad vasca tuvo entre sus descendientes a 12 presidentes de la Nación, cientos de ministros, legisladores, gobernadores, gran cantidad de jueces, intelectuales, deportistas y nada menos que dos premios Nobel: Bernardo Houssay y Federico Leloir Aguirre.

INMIGRACIÓN

-LA INMIGRACIÓN EN CUATRO ETAPAS

Podemos definir cuatro etapas importantes de la inmigración vasca a la Argentina.

Una temprana (podemos situarla de 1835 a 1853), conformada en su mayoría por vascos pastores quienes ingresaron por Uruguay.

Luego de sancionada la Constitución Argentina en 1853 y finalizadas las guerras intestinas, podemos situar la segunda etapa de la inmigración que se extenderá hasta 1877. La mayoría de esta oleada se radicó en la llamada pampa húmeda (provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, etc.) además de la Ciudad de Buenos Aires, convertida a partir de 1880 en Capital Federal.

Desde 1877 hasta 1814 podemos situar la tercera etapa de la inmigración vasca que se extendió hasta el comienzo de la Primera Gran Guerra en 1914.

En 1877, el presidente Avellaneda firmó la ley de Inmigración que provocó un mayor flujo de inmigrantes a nuestro país, incluidos los vascos.

Entre 1880 y 1900 se produce la mayor afluencia de vascos. Después de 1910 la emigración vasca fue decayendo hasta 1914.

Comenzada la Guerra Civil española, 1936, comienza la cuarta etapa de llegada de vascos, básicamente una inmigración política. Esta emigración fue cualitativamente muy importante con repercusiones en el ámbito cultural argentino-vasco: creación de editoriales, revistas, nacimientos de numerosos centros vascos, folklore (danzas, coros, etc.). Después de 1950, cesó prácticamente la llegada de vascos a nuestro país.

El presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz Lizardi, hijo de un emigrante vizcaíno, autorizó por decreto el 20 de enero de 1941 la entrada de vascos "sin distinción de origen y lugar de residencia". Este trato fue una honrosa excepción para los vascos en tiempos en que la Argentina había puesto un freno a la inmigración masiva. Muchos vascos se beneficiaron con esta medida y Argentina fue en 1940 el primer país receptor.

Por su parte, la inmigración política del siglo XX dio un impulso enorme a la difusión cultural, que alcanzó su punto máximo en las décadas del 40, 50 y 60. Estos vascos realizaron un gran aporte institucional a través de su actividad personal.

La comunidad vasco tuvo entre sus descendientes a 12 presidentes de la Nación, cientos de ministros, legisladores, gobernadores, gran cantidad de jueces, intelectuales, deportistas y nada menos que dos premios Nobel: Bernardo Houssay y Federico Leloir Aguirre.

-Un millón y medio de españoles eligieron nuestro país para migrar. Mayoritariamente eran campesinos, ejercieron la agricultura y otros se ubicaron en servicios. Se ocuparon, particularmente, como mozos de cafés y restaurantes y guardias de tranvías. En 1914 la décima parte de la población era española.

Cientos de vascos eran traídos en barcos, con la seguridad de encontrar un mundo diferente. Y no fueron defraudados ya que se los estableció proporcionándoles parcelas de campos y haciendas para ayudarlos a labrarse un porvenir cierto.

-Argentina es el país del mundo que mayor cantidad de inmigrantes vascos ha recibido.

Se calcula que el 10 por ciento de la población es de procedencia vasca.

Llegaron a la Argentina con la primera fundación y siguieron llegando hasta entrado el siglo XX; a diferencia de gallegos, italianos, rusos, lo vascos forjaron su destino en la tierra trabajando como pastores o tamberos.

-Los vascos fueron llegando a Argentina de acuerdo a las razones que imperaban en su país, relacionándose con las distintas épocas que marcaron su venida. A veces siguiendo su espíritu aventurero y comercial, otras como colonizadores y como soldados; fundando ciudades en algunos casos y en otros ayudando a su afianzamiento y crecimiento. Otras razones para emigrar fueron: las guerras carlistas, incertidumbre económica, el servicio militar obligatorio impuesto luego de la segunda guerra carlista según ley del abolitoria de los Fueros del 21 de julio de 1876, la carestía de cereales, epidemias en la viñas de Iparralde por la “filoxera”. Desaparición de industrias locales y el accionar de los comisionados oficiales, agentes y enganchadores de las compañías navieras y de colonización que cobraban 20 francos por cada individuo embarcado hacia América, etc…

-Estos inmigrantes una vez en América, se destacaron como fabricantes de ladrillos, carpinteros, herreros, albañiles, carreros, poceros, alambradores, cargadores en los puertos, desempeñando trabajos de oficina, comercio, etc…Con el paso de los años se fueron dedicando a la ganadería siendo la vaca lechera y las ovejas donde centraron su preferencia. De allí la prosperidad dentro de la industria láctea y el nacimiento del conocido “vasco lechero”. Es difícil precisar cuál fue exactamente la zona en que se consolidó la imagen del lechero vasco. Aparentemente tuvo sus comienzos en los alrededores de la ciudad de Buenos Aires, afianzándose luego, por la multiplicación de los vascos en el oficio, en distintos puntos del país.

-Los Vascos, contaron con una red de relaciones en Argentina. Los hoteles Vascos juegaron un papel muy importante: “acogen a los recién llegados y les buscan una situación”. 

-Los trinquetes son también puntos de encuentro para los que desembarcan en Buenos Aires. Finalmente, en las pulperías (tiendas de alimentación-bares en el campo) a las que a menudo se encuentran adosados los frontones, son los únicos lugares en donde se charla, se hacen las compras y hay distracción en varios kilómetros a la redonda.

-Como elemento predominante de la emigración fue el llamado de familiares o amigos. O el pedido de los que quedaron en sus pueblos para ir tras los que ya habían emprendido el camino de la emigración desarrollando la “migración en cadena”.

-La tipología del emigrante era: generalmente varones, jóvenes, solteros en torno a los veinte años. Escasas mujeres emigraban con el marido o llamadas por éste desde América o para casarse. Casi todos ellos hombres y mujeres, eran habitantes de zonas rurales.

-Qué tipo de trabajo ejercían los Vascos a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX?

Hasta 1870, los Vascos trabajan como pastores. En cuanto han ahorrado un poco, se compran algunas cabezas de ganado y hacen prosperar el rebaño.

Los Vascos se forjaron una buena reputación gracias a los productos derivados del ganado: esquilado manual del ganado ovino para vender la lana, comercio del cuero y de las pieles del ganado.

Otros se especializan en el oficio de lecheros. Instalados en grandes haciendas de 2.000 a 3.000 hectáreas, explotaciones agrícolas especializadas en ganadería vacuna productora de leche, ubicadas en los alrededores de Buenos Aires, allí crían vacas y corderos. Cada mañana van a vender a la ciudad leche, mantequilla y quesos.

Numerosos son los Vascos que trabajan en los saladeros cerca de Buenos Aires, en donde matan y despiezan bueyes para salarlos antes de exportarlos. La industria de los saladeros en Argentina como en Uruguay se encuentra casi exclusivamente entre sus manos.

Es un Vasco, llamado Sansinena el que en 1882 pone fin a esta industria sustituyendo la carne salada por la congelada.

Así es como también encontramos Vascos poceros, alambreros que trabajan en las operaciones de limpieza de la pampa y de cercado de los prados.

Los Vascos y los Bearneses cultivan fruta y verduras en los alrededores de las ciudades, y cereales en el norte del país. Ganaderos (suroeste) y cultivadores (norte) se benefician de las concesiones de tierra otorgadas por el gobierno.

Los oficios de la construcción: En la ciudad aumenta la necesidad urgente de alojamiento, (debido a la rapidez del crecimiento demográfico), y se contrata a albañiles, carpinteros y obreros especializados en los oficios de la construcción. Los Vascos dominan la industria de la fabricación de ladrillos.

El comercio y la restauración: Además de la artesanía y la construcción, los Vascos trabajan también en el comercio y en la restauración. Están presentes en el sector de la alimentación, (lecheros, queseros, carniceros, panaderos, charcuteros), en oficios que están en vías de desaparición, (zapateros, hojalateros) y las mujeres en la rama de la limpieza, el cuidado de la ropa, (sirvientas, lavanderas, planchadoras…).

Los Vascos venden las alpargatas producidas en Zuberoa.

Finalmente los estibadores del puerto de Buenos Aires son en general originarios de Lapurdi o de Gipuzkoa.

La comunidad vasca: En cuanto comienza a implantarse económicamente, la comunidad vasca también se organiza en las áreas social, educativa y cultural. En algunas ocasiones es ayudada en esta labor por la iglesia que encuentra así el modo de incrementar el número de sus fieles.

-Los vascos se insertaron rápidamente en la sociedad porteña desempeñándose en diversas actividades, pero particularmente una quedó en el recuerdo de todos los porteños: “los vascos lecheros”. Estos grandes trabajadores salían a la una o dos de la mañana del tambo de los Olivera (Parque Avellaneda), del de Bernardo Duhalde (el vasco de Atachi) en lo que hoy es Lanús, del tambo de Santiago Altube en lo que hoy llaman Villa Devoto, de Florencio Varela, de Ramos Mejía, de Brandsen. Ansiosos de distancia, sus huesos domaban leguas y leguas antes de llegar a Buenos Aires al amanecer.

Venían a caballo, ensimismados, con los tarros encajados en unos soportes de cuero a ambos lados del recado y solo sus condiciones físicas y temple les permitían la aguda humorada de afirmar que aquel duro trabajo, a fin de cuentas, no lo era tanto. Todos los días del año, de noche y expuestos a las inclemencias climáticas; hasta los Jueves y Viernes Santos, en que no se permitía en la Ciudad la circulación de animales ni carros, estos vascos cumplían con sus clientes cargándose al hombro hasta cuatro recipientes de cobre de veinte litros para entregar la esperada “esneona” (leche).

A media mañana, luego de hacer su reparto casa por casa, solían reunirse en algún lugar para reponer fuerzas. El punto de encuentro eran las fondas en las orillas porteñas, en lo que hoy son el Once y Constitución. También se destacaron trabajando en duras jornadas en los hornos de ladrillos, como así también fueron curtidores, carreros, poceros y muchos de la primera inmigración trabajaron en la cruda tarea de los saladeros de carne.

Además de la artesanía y la construcción, los vascos trabajan también en el comercio y en la restauración. Fue muy importante, y todavía los es a través de sus descendientes, su presencia en el sector de la alimentación (lecheros, queseros, carniceros, panaderos, charcuteros). También se destacaron en oficios que están en vías de desaparición, (zapateros, hojalateros) y las mujeres en la rama de la limpieza y el cuidado de la ropa, (sirvientas, lavanderas, planchadoras). Otras dos profesiones muy típicas de esta laboriosa comunidad fueron la fabricación y venta de su calzado tradicional, las “Alpargatas” y como estibadores en el puerto local.

Cartas de vascos inmigrantes:

-Carta de un inmigrante durante la crisis del 30:

El 30 de septiembre de 1931, Pierre evoca su trabajo y la situación económica de Argentina: "… aquí reina una gran miseria, mucha gente está sin trabajo, los salarios han bajado mucho, a pesar de todo tenemos que estar contentos de tener trabajo, nuestra actividad conoce la crisis y a fuerza de trabajar, llegamos justo, justo a pagar los gastos, no se puede hacer otra cosa, porque todo va mal para todo el mundo.

seguimos teniendo noticias a través de los que llegan del país, pero envíamelas detalladas …".

-El vasco Pierre firma como “Pedro”, y el 26 de junio de 1938, habla de la situación política en Europa.
"… para hablar de política en Europa, mucho ruido, pero creo que no pasará nada y pienso que aquí tenemos más noticias que vosotros mismos. En mi opinión son regateos malsanos entre gobiernos y fabricantes de armas y cañones; Inglaterra está particularmente implicada en el asunto y España también, la producción va a pleno rendimiento, y hacen lo que sea para que dure y hacer negocios".

-El 15 de enero de 1946, habla de la situación de la posguerra"… También pienso que lo habéis pasado mal durante la guerra, cuando los alemanes ocuparon Francia. Por aquí, algunos tuvieron noticias, malas, que no hay ropa, ni alimentos y que lo que hay es muy caro. Pero ahora pienso que si los barcos vienen aquí, llevarán muchas mercancías, ya que aunque aquí todo sea muy caro, hay de todo y en cantidad".

-El 15 de mayo de 1946, Pierre escribe que envía de parte de los tres hermanos, ropa y telas: "… pues como dices que hay mucha miseria en nuestro país, y que no se puede encontrar lo que se quiere, os enviamos ropa y alimentos en unas cajas. Hasta ahora como había pocos barcos, había que esperar el turno. Por aquí se dice que llegarán bien a puerto, se pierden muchas cajas y en otras roban. Por eso, os enviamos de parte de los tres hermanos, una caja con algo de ropa, en total 19 prendas y 5 metros de tela para las mujeres, no se puede enviar más a la vez. Está prohibido enviar hilo y agujas, pero he escondido tres bobinas de hilo y agujas en el bolsillo pequeño de un pantalón, por lo de las medidas, ya os arreglaréis. Si las recibís, escribidnos y decidnos qué es lo más urgente que necesitáis, dándonos aproximadamente las medidas".

-LOS VASCOS Y ROSARIO

Producto de esa emigración en la zona que actualmente es la ciudad de Rosario, ya desde antes que se constituyera como comunidad tan siquiera; es posible hallar activos miembros de la colectividad vasca.

En la historia del Pago de los Arroyos, desde las primeras horas estuvieron presentes los vascos ya que en 1731 con la intervención y apoyatura de Bruno Mauricio de Zabala; Capitán general del Río de la Plata (1717-1736) nacido el 6 de octubre de 1682 en Durango/ Bizkaia y fallecido en San José del río Paraná en 1736; se creó el curato del Pago de los Arroyos, siendo su primer cura párroco don Ambrosio Alzugarai.

Gracias a la tenacidad y perseverancia de Ambrosio Alzugarai en sus reclamos, logró emplazar la virgen en la Capilla del Rosario

En 1763 Pedro Manuel de Arizmendi solo halló cuarenta y nueve casas cuando hizo el pertinente relevamiento, lo que multiplicando por cinco nos da un total aproximado de 250 habitantes.

En 1786, se fundó el Colegio de San Carlos, siendo su director Fray Francisco Altolagirre. Uno de los primeros pobladores de la zona (según Pedro Tuella), fue el vasco Pascual Zabala muerto a los 130 años. Mientras que el primer albañil conocido fue el bizkaino Mateo Fernández.

Se instaló el primer sacerdote, Ambrosio Alzugarai, en una capilla de paja y barro (1736) y se abrieron los registros parroquiales.

En 1823 cuando se le concede a Rosario el título de "Ilustre y Fiel Villa", Cayetano de Etxagüe firma el acta correspondiente.

Es así que encontramos la presencia de la colectividad vasca desde los primeros pasos de la población surgida a la vera del río Paraná. Podemos detectarla en Rosario desde sus comienzos y durante sus fechas trascendentales.

Estas fechas y nombres nos hablan por sí de esta presencia en la zona, y en Rosario. También atestiguan esta asistencia: Pedro Tomás de Larretxea, Prudencio María de Gastañadi (gobernador en 1810), Melchor Etxagüe, Camilo Aldao, Rodolfo Goienetxe, Bartolomé Aldao, Tiburcio E. Aldao, José Arteaga, Julián Bustinza, Marcelino Baio, José Ezkibel, estas personas ocupan lugar preeminente en los primeros años de Rosario, lo mismo que José de Amenábar, gobernador delegado; Vicente A. de Etxeberría, secretario de Liniers; Manuel Mentxaka, gobernador de la primera época.

No debemos olvidar que la bandera argentina creada por Manuel Belgrano (“…siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional…”) y enarbolada por primera vez sobre la barranca del río Paraná, frente a Rosario, fue confeccionada por la vasca Catalina de Etxebarria de Vidal y fue el cura Julián Nabarro quien bendijo esta primera bandera argentina (posteriormente Julián Nabarro acompañó al General San Martín como capellán en la batalla de San Lorenzo el 3 de Febrero 1813. Luego lo encontraremos siguiendo al General José de San Martín en la campaña de los Andes. Murió en 1854).

El 25 de Mayo de 1812 esta bandera fue bendecida en la iglesia de Jujuy por el sacerdote Juan Ignacio Gorriti (15), quien era hermano de Manuela Gorriti

Cayetano de Etxagüe como secretario y Urbano de Iriondo, como presidente; sancionarán la ley que el 3 de Agosto de 1852 otorga el título de ciudad a Rosario. El impulsor de este ascenso al rango de ciudad fue el presidente de la Confederación el general Justo José de Urkiza.

Asimismo en 1900 en calle Mendoza y Moreno se funda el Colegio Sagrado Corazón de Rosario por los misioneros betharramitas “los padres bayoneses” El padre Miguel Garikoitz fundador y superior de los Padres del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram; aprobó una misión de sacerdotes de su congregación para asistencia espiritual de sus compatriotas vascos.

A mediados del siglo XIX en la provincia de Santa Fe vivían 100.000 extranjeros de los cuales 10.000 eran vascos o descendientes directos de éstos.

Dando un pequeño salto en el tiempo, encontramos ya en 1911 un puñado de vascos en quienes habían fructificado las semillas redentoras de Sabino de Arana y Goiri, entre los cuales surgió la idea de constituir un comité u organismo nacionalista.

Así se creó el Comité Nacionalista Vasco más precisamente el 21 de Julio; liderado por José María de Beitia, Benito de Urrutia, Francisco de Bilbao y Bernardo de Biana. Este último dejó Euskadi siendo miembro del Araba’ko Buru Batzar.

El Comité, fue primer escalón del futuro Zazpirak-Bat fundado el 14 de Julio de 1912; apenas 18 años después que en Bilbao se enarbolara por primera vez la ikurriña (bandera vasca) en el Euskeldun Batzokija.

A propuesta de José María Beitia esta euskal etxea (casa vasca) tomó el nombre de

"Euzko Batzokija Zazpirak-Bat" marcando desde su fundación los parámetros abertzales (patrióticos) a seguir en su vida futura: "los siete herrialdes una nación"

Debemos fijarnos en la mística que encierra el significado de su nombre: EUZKO: de los vascos; BATZOKIJA: lugar de reunión patriótico y ZAZPIRAK-BAT: las siete provincias UNA NACION.

Esto lo convertiría en el primer verdadero batzoki de América, cuyo nombre habla de la nueva mentalidad sabiniana de sus fundadores

Éstos, sus fundadores, establecieron que como símbolo de un pueblo que quiere seguir viviendo libre; todos los 31 de Julio se recuerda a San Ignacio de Loyola; patrón de los vascos de América, y que esta fecha sea tomada como festividad principal de la euskal etxe.

Por lo tanto en Rosario desde 1912 existe un CENTRO DONDE SE PROCLAMA LA UNIDAD DEL PUEBLO VASCO.

El 23 de Marzo de 1913 el centro inaugura su primera sede, en Córdoba 679 y en Octubre inicia sus actividades el grupo de ezpatadantzaris. El txistulari en ese momento era Leoncio Larrinaga de 21 años y su hermano Nicanor atabalero. Los Larrinaga eran cinco hermanos, el menor de 13 años, naturales de Mungia (Bizkaia) y habían llegado a Rosario en 1912 regresando a Euskadi 3 años después.

Los años de la República hicieron renacer el fervor y sobre todo a partir de la constitución del Primer Gobierno de Euzkadi.

En Noviembre de 1939 se compra la antigua casona donde se construirá el nuevo caserío inaugurado el 3 de Octubre de 1953 con gran pompa y presencia de autoridades locales y vascas, en la calle Entre Ríos 261 donde funciona actualmente.

Se planta un roble representando al roble de la Casa de Juntas de Gernika, en lo que luego sería la plaza del mismo nombre, en las calles Mitre (actual Sabino de Arana) y Catamarca; a partir del 10 de Octubre de 1956. Este roble murió en el año 2004 siendo reemplazado por un esqueje originario traído directamente desde la villa sagrada, y fijado en su actual lugar por el Lehendakari Juan José Ibarretxe y la Consejera de Educación y Universidades Anjeles Iztueta.

La ciudad Rosario y la ciudad de Bilbao desde el año 1989 mantienen un activo pacto de hermanamiento municipal firmado en esa ocasión por el alcalde de Bilbao José María Gorordo y por el intendente de la ciudad de Rosario, Dr. Horacio D. Usandizaga.

INTENDENTES ROSARINOS DE ESTIRPE VASCA:

Pedro T. de Larretxea 1887 - 1889

Cnel. A. J. de Urkiza 1912 -

Clorindo Mendieta 1915 – 1916

Tobías Arribillaga 1918 - 1920 -

Alfredo Rouillon 1922 - 1923 -

Tobías Arribillaga 1928 – 1930 -

Dr. Fermín Lejarza 1931 - 1932 -

Dr. Calixto Lassaga 1939 -

Dr. Víctor Luis Funes 1971 -

Dr. Horacio D. Usandizaga 1983 – 1989

LA INMIGRACIÓN VASCA A LA ARGENTINA EN EL SIGLO XX

-En la década del 30 y hasta 1942-43 llegaron inmigrantes vascos por causas políticas. Fueron quienes se exiliaron como consecuencia de la guerra civil española. Más de 150.000 huyeron y se refugiaron primordialmente en Francia donde fueron sorprendidos por la invasión nazi.

Luego del alzamiento militar del 18 de julio de 1936 y al no poder apoderarse de Madrid, comenzó la ofensiva franquista contra los vascos entre agosto de 1936 y octubre de 1937, que tuvo como punto culminante el bombardeo de Gernika, Durango y otros pueblos vascos. Muchos dirigentes políticos, militares y sociales republicanos y el clero antifranquista se expatriaron. Uruguay recibió a los vascos y otorgó la ciudadanía uruguaya al presidente del gobierno vasco en el exilio, el Lehendakari José Antonio Aguirre.

En 1936 se constituyó en la Argentina la Junta Pro-Euskadi, promovida por la dirección de Acción Nacionalista Vasca y el Rosario Ko Emakume Abertzale Batza. Dos años después, se fundó en Buenos Aires el Emakume Abertzale Batza y en 1939 nació la Liga de Amigos de los vascos, presidida por el editor Sebastián de Amorrortu, que publicó el periódico Euzko Deya, órgano de la colectividad vasca. Por otra parte los vascos franquistas forman la Junta Nacionalista Vasca, denunciada y anulada por los nacionalistas vascos en la Argentina.

El 30 de agosto de 1938 se constituye en Buenos Aires por iniciativa de un grupo de vasco-argentinos dirigido por el Ing. José Urbano de Aguirre el Comité Pro-inmigración vasca. Lo integraron: Iván L. Ayerza, Adolfo Bioy, Juan B. Ibarra, Juan Esperne, Elpidio Lasarte, Ramón Mendizábal, Nemesio de Olariaga, Fermín Ortíz Basualdo, Martín Pereyra Iraola, Saturnino Zemborain, Isaac Ayerza, Mariano Olaciregui, José Cigorraga, José Artayeta, Aurelio Payseé, Florentino Ayestarán, Raúl Martín Puchuri, Bautista Elola, Félix Loizaga, Vicente Colmegna, Pedro Imaz, Raúl Chilibroste, Luis de Ibarra y Diego Joaquín de Ibarbia. Posteriormente se incorporaron el padre Pedro de Goicochea y Sebastián de Amorrortu. Tenían como objetivos agilizar y apoyar materialmente las solicitudes de los inmigrantes que llegaran. El 10 de julio de 1940 con la presidencia conjunta de José Antonio de Llodio y Sebastián de Amorrortu se funda Eusko Anaitasuna para socorrer económicamente a los inmigrantes vascos.

-El presidente de la Nación, Roberto M. Ortiz Lizardi, hijo de emigrante vizcaíno, por decreto n° 53.448/41 publicado el 20 de enero de 1941 y complementado en junio por el N° 65.384/41 autorizó la entrada de vascos "sin distinción de origen y lugar de residencia", con la mediación del mencionado Comité. Este trato fue una honrosa excepción para los vascos en tiempos en que la Argentina había puesto un freno a la inmigración masiva. Muchos vascos se beneficiaron con esta medida y Argentina fue en 1940 el primer país receptor.

Inmigración Pos Guerra Civil Española: en esta etapa se vio como la inmigración vasca volvía a ser importante, ante los hechos ocurridos en la península ibérica, donde se había consolidado el régimen franquista. Ante esta situación muchos vascos tuvieron que refugiarse en otros países, como por ejemplo: la URSS, Francia, y el Reino Unido. América también fue un lugar elegido para estos exiliados, y la República Argentina fue uno de los principales destinos. En el año 1939 se formó un "Comité pro Inmigración Vasca" cuyo objetivo fue gestionar la llegada a nuestro país de vascos exiliados, cuando el principal problema de estos estaba constituido por la falta de documentación. La mayoría de estos vascos son de Euskadi sur, y se encuentran en Iparralde esperando el momento de poder regularizar su situación. En esta línea de acción, el Comité se reúne con el Presidente de la República, el Doctor Ortíz, para manifestarle la preocupación por la situación por la cual estaban atravesando los vascos exiliados en Iparralde. Es importante destacar que los miembros del Comité en casi su totalidad estaba integrado en su mayoría por argentinos, étnicamente vascos.

Esta visita, tenía dos motivos, el primero agradecer al presidente Ortíz las declaraciones humanitarias que realizó en favor de los prisioneros vascos., y la segunda fue solicitarle se tratara en esta emergencia de impulsar e incrementar la inmigración vasca al país.

Las peticiones realizadas por el Comité pro Inmigración, tuvieron un eco favorable al corto plazo. En este sentido en el mes de enero de 1940, con la firma del Presidente Ortíz, se promulgó un decreto que lleva el número 53448, que favorece la inmigración vasca, y que se transcribe a continuación:

"Visto las gestiones iniciadas por el Comité pro Inmigración Vasca, a fin de que se permita el ingreso al país de una cantidad de familias vascas residentes en España y Francia, y considerando:

Que los propósitos que persigue el Comité Pro Inmigración Vasca, son mantener y acrecentar esa corriente de inmigración que desde la constitución del país ha presentado un vigoroso aporte a la población y al progresos de la Nación, con las cualidades de laboriosidad y de adaptación a nuestro medio económico - social.

Que estas finalidades pueden alcanzarse dentro de las disposiciones que regían la entrada de inmigrantes al país, adoptando todas aquellas medidas que permiten asegurar los extremos exigidos sobre buenos antecedentes y aptitudes de las personas que entran en la República Argentina decreta:

El Ministro de Agricultura permitirá el ingreso al país de inmigrantes vascos residentes en España y Francia con la documentación que posean, y bajo la garantía moral y material en cada caso, del Comité Pro Inmigración Vasca, o la que a su defecto puedan suministrar los funcionarios consulares respectivos, sobre los antecedentes de buena conducta y aptitudes físicas y morales de las personas en cuyo favor interceda el citado Comité".

Buenos Aires, 20 de enero de 1940.

ORTIZ PADILLA

Este decreto, fue ampliado por otro que lleva el número 65384, el cual estable lo siguiente:

Buenos Aires, 18 de julio de 1940

"Visto este expediente (5265/40), atento lo solicitado a hoja uno, por el Comité Pro Inmigración Vasca, y lo informado por la Dirección de Inmigración,

El Vicepresidente de la Nación, en ejercicio del Poder Ejecutivo:

DECRETA:

Artículo primero: Ampliándose el Decreto Número 53488, de fecha 20 de enero de 1940, que autorizó al Departamento de Agricultura a permitir el ingreso al país de inmigrantes vascos residentes en España o Francia, en las siguientes formas:

a) Comprender a los vascos sin distinción de origen, y lugar de residencia e los beneficios que acuerda el Decreto.

b) El Comité Pro Inmigración podrá intervenir en la regularización de la situación de los pasajeros vascos que ya se encuentren en el país, exceptuando el caso de los tripulantes de barcos que hubieren desertado.

Artículo segundo: Comuníquese, publíquese, y dese al Registro Nacional y vuelva a la Dirección de Inmigración a sus efectos.-

CASTILLO MASSINI EZCURRA