Testimonio de ello son los proyectos presentados en numerosas oportunidades por los legisladores nacionales de nuestro partido.
Durante 26 años, dicho decreto ley no solo no fue reemplazado sino que fue modificado por más de 200 decretos del Poder Ejecutivo Nacional, fundamentalmente en la década del 90, y hoy tenemos una legislación que resulta de una combinación nefasta de dictadura y neoliberalismo. Así, se produjo una concentración creciente en la titularidad de los medios y en paralelo se excluyó a importantes actores sociales como cooperativas, universidades nacionales, organizaciones y entidades de la sociedad civil, y los estados municipales y provinciales, entre otros.
Durante estos años insistimos en avanzar en una legislación que democratice la propiedad de los medios, que promueva la diversidad en la producción de contenidos, que permita un desarrollo equilibrado de la actividad audiovisual en todo el territorio nacional y que termine con el poder discrecional del Poder Ejecutivo de turno en materia de regulación de los servicios de radiodifusión.
En ese sentido, nos opusimos a la aprobación por parte del Congreso de la Nación del decreto 527/05, enviado por el entonces presidente Néstor Kirchner, mediante el cual se prorrogaron sin concurso las licencias para explotar los servicios de radiodifusión.
Ante el envió al Honorable Congreso de la Nación de un nuevo proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, el Partido Socialista entendió que se le debía dar tratamiento parlamentario priorizando la necesidad de debatir una nueva ley que derogue la de la dictadura militar.
La propuesta además contenía en su espíritu los 21 puntos que consensuaron más de 300 organizaciones de la sociedad civil, gremiales, de la comunicación, de derechos humanos, cooperativas, los que durante muchos años trabajaron en lo que se denominó Coalición por una Radiodifusión Democrática.
Además, el nuevo proyecto tutela como derecho universal el derecho a la libertad de expresión y al derecho de la información, consagrado en la Constitución Nacional y los tratados internacionales firmados por la República Argentina.
Ante la inminencia del tratamiento en el recinto del proyecto, el viernes 11 de septiembre el Partido Socialista reunió a la totalidad de su Comité Ejecutivo Nacional en la Ciudad de Buenos Aires. Después de analizar el proyecto se consideraron inaceptables una serie de artículos de la norma.
En ese sentido, el Partido Socialista consideró que el proyecto tenía algunos artículos inaceptables, como la participación de la empresas telefónicas en la comunicación audiovisual, la conformación del órgano de aplicación y la falta de regulación de la publicidad oficial.
Cuando el martes 15 de septiembre se reanudó el trabajo del Plenario de Comisiones en la Cámara de Diputados, se introdujeron una serie de modificaciones que contemplaban varios de los puntos planteados por el Comité Nacional del PS, como la estructura de la Autoridad de aplicación, la exclusión expresa para las empresas de Telecomunicaciones (Art. 24º y 25º) para acceder a licencias de Servicios Audiovisuales, y la incorporación de un párrafo expreso que determina la regulación de la publicidad oficial.
Asimismo, se incorporaron algunos otros aspectos que consideramos positivos como el resguardo para los cableoperadores del interior del país, a fin que puedan prestar el servicio de Triple Play y la autorización expresa para operar servicios de Comunicación Audiovisual para las Cooperativas.
Ante este nuevo escenario, el Partido Socialista decidió votar favorablemente en general la nueva ley, entendiendo que representaba un avance significativo frente a la antigua norma de la dictadura.
No obstante, durante el tratamiento particular de la norma se votaron en forma negativa numerosos artículos, entre ellos el 161, que establece el plazo de adecuación fijado en un (1) año, ya que se entendió que puede favorecer la discrecionalidad del PEN en la determinación de los nuevos actores que ingresarán al mercado de los Servicios de Comunicación Audiovisual.
El Partido Socialista ratifica que sus legisladores actuaron respetando la coherencia histórica y con la convicción de asumir la responsabilidad pensando no en la coyuntura sino en las próximas generaciones.
Los legisladores del Partido Socialista estarán siempre dispuestos a dar todos los debates que sean necesarios para continuar mejorando, en democracia, esta u otras leyes que favorezcan el bienestar del pueblo argentino.
Estamos convencidos de que la sanción de esta ley representa un avance para la sociedad en su conjunto y, como nos enseñó el compañero Guillermo Estévez Boero, lo que es bueno para la Nación es bueno para el Socialismo.
No votamos a favor de ningún proyecto kirchnerista sino para mejorar la ley de comunicaciones.
Pasamos de un interventor designado por el Ejecutivo, con poder discrecional, a una autoridad de aplicación integrada por legisladores.
El PS votó pensando en la gente y no en la disputa de intereses entre el gobierno de turno con algún grupo hegemónico de comunicación.
Partido Socialista