Portada del sitio - Opinión - Lugo

Otros artículos en la sección

Buscar

Sábado 23 de junio de 2012, por Hugo Blasco, Secretario de Derechos Humanos de la CTA - Mientras se desarrollaba el proceso electoral que culminó con el triunfo de Fernando Lugo temíamos por el proceso democrático paraguayo atento la mayoría abrumadora de conservadores en el futuro gobierno.

Paraguay venía de décadas de dictaduras que sumieron a su heroico pueblo en la pobreza más terrible.

La empresa política de Lugo era enorme. Pero la relación de fuerzas no pudo ser modificada y este cura convertido en líder popular quedó atrapado por sus “aliados” circunstanciales que desde antes de asumir, como es el caso del vicepresidente Franco, le hicieron la vida imposible. Hoy Lugo está destituído y con él la posibilidad de avanzar en un proceso de cambios que favorezcan al pueblo guaraní.

Lo importante en esta coyuntura no es lamentarse o señalar los posibles errores políticos cometidos sino en ver cómo se puede revertir esta situación.

En primer lugar surgió espontánea y fuertemente la solidaridad de los pueblos, entre ellos los trabajadores argentinos. Ahora van apareciendo las acciones institucionales como las de los gobiernos de Ecuador, Brasil y Argentina que están pronunciándose duramente contra los usurpadores del gobierno en Paraguay.

Esperamos que los demás países de la región se pronuncien rápidamente en la misma dirección porque en definitiva se trata de la disputa entre los pueblos latinoamericanos que luchan por su dignidad y el poder capitalista mundial que no escatima recursos en mantener el privilegio de unos pocos y la explotación de las mayorías populares.

El paraguayo es uno de los pueblos más dignos del mundo. Su historia es de una grandeza enorme. Nosotros, trabajadores argentinos, nos solidarizamos con los compatriotas del país hermano y ratificamos nuestro compromiso desde la Central de Trabajadores de la Argentina de acompañarlos en este difícil momento con nuestro aporte hasta hacer realidad su sueño que es el de todos los trabajadores latinoamericanos: la liberación definitiva de la Patria Latinoamericana que soñaron nuestros próceres.