Las mujeres se afianzan en el mundo gremial

Por Lizi Domínguez* | Es la primera vez que esos cargos son ocupados por sindicalistas, y no por hombres. La impronta feminista pisa fuerte.

Boriotti y Almirón. Foto: Sofía Alberti

El mundo gremial sumó recientemente dos mujeres rosarinas en cargos máximos. Lorena Almirón asumió como secretaria general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Rosario y triunfó la actual secretaria general del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad de Santa Fe (Siprus), María Fernanda Boriotti, en la elección de autoridades de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (Fesprosa) que la consagró presidenta de la entidad. Es la primera vez que esos cargos en particular son ejercidos por mujeres.

Feministas de trayectoria, ambas reivindicaron la lucha del movimiento de mujeres de la ciudad y la relevancia de su participación y militancia dentro de los gremios. En ese sentido, Boriotti celebró no sólo por ella al poder representar al sector, sino también “por cada una de las mujeres, las sindicalistas en especial, que la sufren, la padecen y les cuesta llegar”. Porque de la composición de la lista de 39 integrantes, 25 son mujeres. “No necesitamos un estatuto para garantizar nuestra participación, ya que la mayoría de las conducciones de los gremios de la federación están en manos de la compañeras”, dijo tras conocerse los resultados de la elección que la consagró presidenta de la federación, de la mano de la lista Federalismo y Unidad.

Almirón, que también es secretaria de Organización de CTA Rosario, resaltó la lucha compartida con Boriotti. Y señaló que desde ATE Rosario “intentamos que la conducción de nuestra comisión directiva tenga la impronta feminista clasista y de lucha que debe tener el sindicato”.

“Nuestras actividades de gestión son transversales: somos protagonistas de muchas luchas que tienen que ver con lograr derechos para las mujeres, hemos hecho la licencia por violencia de género, presentaciones de proyectos de licencia por parentalidad, preventivas de salud, protocolos en violencia de género. Son muchas las actividades en relación a eso y en su mayoría la comisión directiva está compuesta por miembros que pertenecemos al movimiento de mujeres y que desde hace más de una década estuvimos durante todos estos años en las luchas que llevamos adelante, y de los trabajadores y trabajadoras en general. Siempre acompañadas de nuestros compañeros varones una concepción colectiva”, señaló.

La flamante dirigente de ATE Rosario dijo que más allá de la expectativa por su designación, el rol que le cabe junto a la dirigencia del gremio acarrea grandes desafíos, teniendo en cuenta que está “asumiendo en el marco un período de transición de los distintos gobiernos nacional, provincial y local, una etapa muy conflictiva porque llevamos adelante actividades y reclamos de los últimos meses que tienen que ver con pases a planta permanente de los distintos niveles del Estado. Estuvimos con paros, marchas, presentaciones y muchas dificultades para obtener reuniones con las gestiones salientes y entrantes”.

“Venimos de un período de gobierno a nivel nacional que realmente nos ha quitado muchísimos derechos a los trabajadores y trabajadoras”, dijo Almirón y recordó los más de cien despidos en Fabricaciones Militares de Fray Luis Beltrán. “Eso afectó la región sobre todo en el Cordón industrial. Es la única fábrica de la industria que ha quedado en pie. Defendemos las fábricas estatales, luchamos por la soberanía nacional que por estos tiempos está muy golpeada, así que es un desafío enorme y seguiremos luchando para ganar y no perder derechos”, enfatizó.

Sobre el mapa de la precarización laboral en el ámbito municipal presentado por ATE Rosario, Almirón denunció que las autoridades salientes “dejan un tendal de trabajadores y trabajadoras en esa situación. Hablamos de 4.500 personas y las políticas públicas se sostienen con estos trabajadores en pésimas condiciones, con contratos basura, con salarios al 50% de lo que gana un personal de planta, sin obra social, sin seguro, sin ningún tipo de garantías sobre su trabajo. Como siempre decimos, estamos dispuestos a defender un Estado, pero que las políticas vayan hacia la justicia social”, dijo la dirigente del sector de asistentes escolares, uno de los más relegados de la administración provincial.

En ese sentido, Almirón comentó que tras una importante movilización y 48 horas de paro junto a Amsafe y Siprus, “los gremios a nivel provincial, tanto ATE como UPCN, anunciaron que iban a seguir las negociaciones con el próximo gobierno porque habían agotado el canal de respuesta con el gobernador Miguel Lifschitz. Esto nos parece una locura, nosotros tenemos que seguir la pelea porque es responsabilidad de este gobierno que se está yendo de resolver este tema. Hay cargos vacantes en la provincia sin cubrir que ni siquiera necesitarían un presupuesto y que consideramos que se tendrían que haber tratado en la Legislatura, pero el propio gobierno dilató los tiempos. Nos parece una falta de respeto. Detrás de cada compañero y compañera hay una familia que está sufriendo por esta precarización”.

Sobre las recientes declaraciones del secretario general de UPCN, Jorge Molina, en cuanto a que “quizá la cláusula gatillo no sea la herramienta de 2020” para ajustar salarios, Almirón opinó que ese instrumento “fue lo mínimo que obtuvimos en la lucha salarial, pero la actualización llega tarde y mal, porque se paga cada 60 días. No sé qué podría reemplazar esa negociación. Lo que tendría que hacerse es que esta cláusula gatillo se actualice inmediatamente. Es lo que pretendemos. No vemos otra posibilidad de inventar otra cosa. Y si no es eso, ¿qué quiere decir? ¿qué están pidiendo: el congelamiento del salario?. Nos parece una actitud bastante chocante y más aún cuando tenemos una inflación creciendo que va a llegar a fin de año de más del 40%, con un salario de 20% a 30% a la fecha”.

La dirigenta consideró que “no hay que adelantarse, la paritaria recién se va a empezar a reunir en febrero. Nosotros estamos exigiendo un bono de 5 mil pesos de fin de año y que el incremento de paritaria sea a partir de enero”, concluyó.

Salud

Por otra parte, el 1º de noviembre, congresales representantes de 30 mil trabajadoras y trabajadores de la salud de 20 provincias, eligieron a Boriotti, bioquímica con 28 años de trabajo en el Hospital Provincial de Rosario, presidenta del Sindicato de Profesionales de la Salud de Santa Fe por casi una década y adjunta de la CTAA Rosario. “Apostamos a la renovación de la dirigencia en Fesprosa y en las provincias. Es muy importante generar presencia en todos los lugares posibles de las y los referentes nacionales”, expresó.

“Vamos a necesitar de todos y de todas, definir objetivos y tejer alianzas, movilizar, ya que los problemas no se resuelven sólo con una elección. Nuestros derechos siguen siendo vulnerados y vamos a necesitar estar en la calle para seguir defendiéndonos y para poder avanzar”, dijo Boriotti y ratificó los posicionamientos públicos de la nueva conducción: “Nosotros somos el colectivo Andrés Carrasco, el movimiento por el derecho a la salud, somos el Famatina no se toca, el colectivo sanitario de La Pampa, somos la red de médicos de pueblos fumigados, somos la multisectorial y también somos cada una de las regionales que componen esta Federación. Apostamos a que queremos más Fesprosa, más defensa al derecho a la salud, más defensa de los derechos laborales, mejores condiciones de trabajo, un mundo libre de violencia y acoso. Nuestra apuesta es seguir profundizando y construyendo ya que demostramos que podemos sortear problemas, aún con dificultades de recursos”.

*Nota publicada en Suplemento Economía, Diario La Capital de Rosario, por Lizi Domínguez.

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