Un arbolito unitario donde los derechos no están de adorno

Por Sofía Alberti* | El 15 de diciembre fue una jornada de lucha intensa. Temprano, una comitiva de CTAA acompañó el séptimo día de huelga nacional aceitera. Al mediodía, un acto de gremios estatales reclamó por reapertura de paritarias y condiciones dignas de trabajo. Se montó un árbol navideño con las exigencias colectivas.

Despuntaba entre las nubes el sol en Dreyfus General Lagos. Allí, donde 500 personas a diario sostienen en cuatro turnos el funcionamiento de uno de los principales puertos de la región, se mantiene una permanencia en las puertas del gigante agroexportador. Se trata de la séptima jornada de Huelga Nacional que, en un hecho histórico, reunió a la Federación Aceitera, el Sindicato Aceitero de San Lorenzo (que no forma parte de la estructura federativa) y URGARA (recibidores de granos). La confluencia mantiene frenada la principal actividad que otorga entrada de divisas al país.

El reclamo es por el pago del salario mínimo, vital y móvil tal como lo establece la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo. Se preguntan en un comunicado las organizaciones de paro: ¿Alguien puede creer, como dicen, que estas empresas pierden 100 millones de dólares al día y no pueden afrontar un aumento salarial para sus trabajadores? Es decir, con un solo día de los siete que lleva la huelga les alcanza y sobra para pagar el aumento de todo el año a todos los trabajadores”.

Fotos: Sofía Alberti

En Argentina esas patronales duplicaron su facturación en pesos desde marzo de este año, tanto por el incremento del precio de la soja y las commodities como por la devaluación, la rebaja en las retenciones y la vuelta del diferencial para las aceiteras. Todo mientras el mundo sufría la consecuencia del COVID-19.

“Esa lucha emblemática que lleva 7 días de huelga es un ejemplo para las trabajadoras y trabajadores  del país, también es  una señal para esa dirigencia sindical burocrática que se arrodilla ante el Fondo Monetario Internacional y ante los gobiernos nacionales y provinciales para favorecer la política de los grandes grupos económicos en contra de los intereses de los trabajadores”, opinó el Secretario General de la CTAA Rosario, Gustavo Terés. La CTAA Rosario había expresado ya al inicio de la huelga su solidaridad con el reclamo, acompañando a las y los trabajadores.

Fotos: Sofía Alberti

Esenciales al límite

Desde el inicio de la pandemia, docentes, estatales y profesionales de la salud, se vieron sometidas  y sometidos a niveles de exigencias laborales diametralmente inversa a los recursos y derechos garantizados por los gobiernos nacional, provincial y municipal.

Por eso, Amsafe Rosario, ATE Rosario y SIPRUS volvieron a manifestarse frente a Gobernación -con presencia de una comitiva de Aceiteros en solidaridad-, exigiendo salarios dignos, apertura de paritarias, condiciones de trabajo y que el aumento salarial no sea con sumas en negro. “Eso desfinancia la caja de jubilaciones y obra social, por ello nuestro aguinaldo 2020 es igual al del 2019”, explicó Lorena Almirón, Secretaria de Organización de la CTAA Rosario y Secretaria General de la seccional local de ATE.

“Sería bueno recordarle al Gobernador Perotti que un referente del peronismo, como Juan Domingo Perón, estableció el derecho al salario mínimo vital y móvil”, azuzó la dirigente estatal.  “Cuidamos a la población y mostramos ese compromiso cada día en los lugares de trabajo, pero esta situación es insostenible”, vociferó la Secretaria General de SIPRUS Rosario, Elsa Sampallo.

Fotos: Sofía Alberti

Vale resaltar que ATE Rosario permaneció este martes en un paro de 24 horas. SIPRUS, inició una jornada de 48 horas a nivel provincial con desafectación el martes a la mañana y paro el miércoles. Amsafe Rosario convocó a delegadas y delegados a movilizarse.

“En estas políticas de ajuste del gobierno de Perotti, una de esas políticas aberrantes han sido la política de destitularización. Nos están acompañando compañeros y compañeros que titularizaron en un concurso y quienes fueron destitularizados arbitrariamente. Nosotros somos claros: el derecho a la estabilidad es parte de un derecho conquistado por los docentes, luchas históricas”, dijo Terés como principal dirigente de AMSAFE Rosario.

“Es un estado provincial que no está en condiciones de moralizar a la política porque está integrado por una casta política decadente, como lo hemos estado viendo en estos días en términos de justicia y de las denuncias que surgen dentro del mismo partido de gobierno provincial. Están atravesados por las políticas clandestinas del juego de la droga y la corrupción, que van en contra de los intereses del pueblo que se llevan la vida de miles de jóvenes en los últimos años”, fustigó el dirigente de la CTAA Rosario.

Fotos: Sofía Alberti

El cierre de 2020 se avizora más que agitado para los sindicatos combativos, dispuestos a defender los derechos de las y los trabajadores. Otro diciembre que, con o sin pandemia, en el que parece que las crisis de todo tipo pretenden descargarse sobre los más débiles. O usarlas de excusa para profundizar modelos de ajuste que, pese a los discursos, se practican desde los diversos gobiernos en espejo con las patronales que más ganan.

Comunicación CTAA Rosario. – Nota y fotos: Sofía Alberti

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