La ronda de la historia: la CTAA en la huelga aceitera

Por Sofía Alberti* | En el décimo día de Huelga Nacional de aceiteros y recibidores de granos, una comitiva de la CTA Autónoma Rosario, compartió una charla con trabajadoras y trabajadores de las plantas de Cargill Villa Gobernador Gálvez y de Dreyfus General Lagos. Con gran emoción y reconocimiento a la lucha que llevan adelante en unidad con otros sindicatos, se compartieron las experiencias de historias conjuntas y las realidades de las y los trabajadores públicos y privados.

 

Durante la infancia es difícil pensar en un juego o actividad que no sea en ronda. Naturalmente, los espacios de compartir, se asocian con mirarse a la cara, con ubicarse al lado del otro o la otra. El círculo permite verse y escucharse, advertir gestos y sentir el espacio de reunión. Así son también las asambleas en fábrica y, las realizadas esta mañana en dos de las principales plantas aceiteras del Gran Rosario hacia el sur, no fueron la excepción.

Convocada por los delegados, la muchachada se fue arrimando para compartir el relato de experiencias conjuntas, los puntos que unen a quienes se desempeñan en el sector público y privado y para recibir el reconocimiento por ponerle el cuerpo a una lucha que hoy mira la clase obrera de Argentina y Latinoamérica.

Fotos: Sofía Alberti

Gustavo Terés, Secretario General de la CTA Autónoma y del gremio docente, inició recordando que el 17 de diciembre se dio el hito fundacional de la Central de Trabajadores de la Argentina: el grito de Burzaco. En esa década del 90, los aceiteros eran aún un sindicato pequeño con salarios miserables. Fue ahí que muchos de los entonces militantes de base de la CTA, hoy dirigentes de la organización, sostuvieron piquetes y protestas para bancar, junto a quienes hoy dirigen la Federación Aceitera, la pelea por el encuadramiento y los derechos laborales de las y los aceiteros.

“Hoy llevan adelante la lucha más importante del país, que es ni más ni menos que para que una partecita de las ganancias de los que más ganan sea para quienes producen la riqueza y merecen un sueldo como lo define la Constitución Nacional”, expresó. “Están tocando los intereses de quienes tienen la plata que se necesita para combatir el flagelo de la pobreza”.

Conectando las acusaciones por ejercer el derecho de huelga que les achacan a quienes se desempeñan en el sector público, con las recriminaciones que hoy empieza a vivir en carne propia el sector en huelga, analizó que “el Gobernador Perotti es un representante de los grupos de poder y por eso su actitud con Vicentin. A los docentes nos dicen lo mismo que les dicen a ustedes cuando paran y se trata de nada más ni nada menos que defender lo que nos corresponde”.

Fotos: Sofía Alberti

María Fernanda Boriotti, Secretaria Adjunta de la CTAA y Presidenta de la Federación de Profesionales de la Salud (Fesprosa), recordó la importancia de ejercer el derecho a la huelga, pues “vimos en la Organización Internacional del Trabajo cómo se intenta avanzar permanentemente sobre él, incluso queriendo imponerlo como un modo de violencia laboral, lo que es inadmisible”. Además, analizó que se usó la pandemia como excusa para cercenar derechos.

Marco Pozzi, delegado de Cargill y Secretario de Salud Laboral de la Federación Aceitera, tendió puentes entre su sector, el de estatales, docentes  y profesionales de la salud al considerar que son “los esenciales invisibilizados”. Destacó también la tarea de quienes “estuvieron atrás de nuestros hijos este tiempo” –en referencia a los docentes- y cómo el aislamiento “nos hizo ver lo difícil de su tarea”.

Fotos: Sofía Alberti

Lorena Almirón, Secretaria de Organización de la CTAA local, comentó que “también tenemos sectores industriales en el Estado, pero han sido sucesivamente desguazados por diversos gobiernos”. Les transmitió a las y los aceiteros que “su triunfo es fundamental y es un orgullo poder estar acá con ustedes, y seguiremos solidarizándonos como sea necesario”.

Sofía Alberti, Secretaria de Comunicación de la CTAA Rosario, recordó que “si se puede sostener esta huelga hoy es porque además las y los aceiteros han hecho un avance enorme en materia de democracia sindical, con los plenarios que casi ningún sector industrial privado desarrolla con el perfil que lo hacen ustedes. Son de las pocas federaciones del sector industrial que tienen voto directo. En sus fábricas no se mueren compañeros por ‘accidentes’, luchan por la salud y contra la precarización. Todo eso construyó esta fuerza que expresan hoy, de la que cada una y cada uno de ustedes es protagonista”.

Fotos: Sofía Alberti

Andres ‘Pulgar’ Saravia, delegado en Dreyfus, destacó la unión y el buen ánimo que se sostiene en el acampe frente a las plantas. Valoró el “vínculo más profundo que se genera en esto de conocernos en la huelga, sectores que por ahí de otros modos no nos encontramos de esta manera y nos da mucha fuerza”.

Los aplausos siempre cierran estas rondas de encuentro, de intercambio, para darse valor y seguir adelante. En 2015 la huelga de aceiteros duró 25 días. Este 2020 van por el décimo y la definición que demuestran en defender el salario mínimo, vital y móvil no los hace dudar en que a la fábrica se ingresa cuando se tenga en la mano el sueldo que equivalga al valor real de su fuerza de trabajo.

*Nota y fotos: Sofía Alberti

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